El Salvador vive un nuevo episodio de confrontación entre el Ejecutivo y la comunidad internacional. El presidente Nayib Bukele utilizó sus redes sociales para denunciar lo que considera una presión abierta de organismos y medios extranjeros para desmantelar su estrategia de seguridad.
El punto de la discordia: El Régimen de Excepción
Tras la publicación de diversos informes por parte de medios como The Guardian, France 24 y El País, el mandatario salvadoreño aseguró que estas organizaciones ya no ocultan su objetivo: la liberación de los más de 89,000 detenidos bajo el Régimen de Excepción.
“Ya ni siquiera lo disimulan. Están exigiendo que el Estado libere al 100% de los pandilleros”, sentenció Bukele en su cuenta de X (antes Twitter).
Críticas por "detenciones arbitrarias"
Los reportes internacionales citados por el presidente califican una gran parte de las capturas como "arbitrarias" y sugieren la existencia de posibles crímenes de lesa humanidad. Ante estos señalamientos, Bukele fue tajante al afirmar que tales críticas solo buscan que El Salvador retroceda a sus años más oscuros, cuando el país lideraba los índices de criminalidad a nivel mundial.
"Bufetes de delincuentes"
En un cierre cargado de ironía y firmeza, el presidente cuestionó el rol actual de las entidades de derechos humanos:
- Prioridades invertidas: Según el mandatario, estas organizaciones han dejado de lado a las víctimas para enfocarse en los victimarios.
- Rol político: Afirmó que estas instituciones se han transformado en "bufetes legales" que defienden los intereses de grupos criminales en lugar de velar por la paz social.